PAQUETES Y PAQUETES

Envío prioritario: llaman a la puerta y es el Árbol de Navidad

Llegan días de envíos. Es el momento de la logística, de los paquetes remitidos, de las cartas esperadas, de las compras en línea para que de inmediato recorran kilómetros.

Es el momento de la logística, de los paquetes remitidos, de las cartas esperadas, de las compras en línea para que de inmediato recorran kilómetros. Sólo Correos estima enviar entre noviembre y diciembre 27 millones de paquetes.

Son jornadas de trasiegos, azacaneos, vueltas y revueltas. Tiempo loco de celebración, de lágrimas en una esquina y risas en la otra. Tiempo de pensar de quién me olvido, quién me falta. ¿Qué le compró? ¿Cómo se lo hago llegar? Y tiempo para un paquete que ya no se podrá enviar: la dirección es la de un nido en la estrella del sueño errante.

Sí, son días de encargos para que arriben a tiempo en el lugar querido. Pero a la vez son fechas para hacer uno por sí mismo o con la familia esas gestiones que hacen unión e historia íntima.

The New Yorker ya ha hecho pública la portada de la semana que viene. La reproducción puede verse aquí. Es un original de un habitual de la publicación, Peter de Séve, ilustrador, (Finding Nemo, Robots, The Little Prince, Ice Age), que, a preguntas de la revista, explica que él no quiere que le envíen el árbol de Navidad a casa.

“¿De dónde suele sacar los árboles De Sève?

Año tras año, compramos nuestro árbol a los pobres canadienses helados que establecieron su puesto frente a Key Foods al final de nuestra manzana.

Por cuestión de conveniencia, ¿sería genial recibir un árbol en su puerta?

“Ni en un millón de años. El ritual de marchar por la calle en familia y elegir el árbol correcto es una gran parte de la tradición para nosotros”.

Todos conocemos a personas que prescinden de los “envíos prioritarios” para cosas que están en la piel de sus sentimientos. Prefieren, necesitan ocuparse ellas de todos los detalles poniendo el alma en lo que hacen.

Ciertamente los llamados envíos prioritarios tienen su ventajas (agilidad; seguimiento del pedido; adaptabilidad al tipo de paquete y cliente), pero la ventaja que aporta la propia dedicación es de una valía insustituible.

Porque lo prioritario no es el envío, lo prioritario es siempre el destinatario. A veces la lejanía de la otra persona amada hace necesario, en efecto, el priority shipping. También está la cuestión de los horarios de trabajo, que apenas dan tiempo ni para comer. Pero lejos o cerca, con minutos o sin ellos, la pregunta es qué lleva de mí el paquete.

Como nos dice Peter de Séve, estas fechas nos muestran rituales familiares que “ni en un millón de años” tendríamos que interrumpir por cómodas que sean otras fórmulas. Lo mismo en la amistad: hay un lenguaje propio de los ritos que nos hablan de querernos y de querer lo bueno recibido: el árbol; las figuras del Belén, decorar la casa, respirar aunque sólo sea en la memoria la resina del abeto, recordarse juntos el día que fuimos tan, tan felices. Y una canción que no muere junto al fuego siempre vivo, siempre anhelado.

Idea fuente: una portada: un hombre llegando a casa con el árbol de Navidad

Música que escucho: Gift of a friend, Demi Lovato

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