ALFOMBRA ROJA

George Clooney y Matt Damon conquistan la Berlinale y recuerdo de Philip Seymour Hoffman

Clooney no aceptó banalidades en la multitudinaria rueda de prensa en Berlin para presentar "The Monuments Men" y rindió homenaje con emoción al actor de culto fallecido.
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¿En qué se nota que el actor y director George Clooney debe de estar realmente hastiado por todo el circo que se monta a su alrededor? Gritos de las fans, flashes por todas partes, ruedas de prensa multitudinarias... A primera vista no lo parece. Pacientemente responde de forma cortés, con simpatía y sentido del humor. Pero a medida que se alarga la rueda de prensa se le nota que todo es fachada y que no es fácil responder una y otra vez a las mismas preguntas, en su mayoría banales y anecdóticas y más centradas en su persona que en la trama de la película. "Leí el libro, me pareció interesante, hice la película", fue su lacónica respuesta sobre The Monuments Men

Sólo se puso serio al dedicar el estreno de su quinta película tras las cámaras al fallecido Philip Seymour Hoffman, asegurando que “se le echará muchísimo de menos”. Hoffman, que fue enterrado el viernes tras un funeral muy restringido en la iglesia de San Ignacio de Loyola de Park Avenue en Nueva York, tenía previsto asistir a la Berlinale. Es la ausencia más sentida durante el festival que se inauguró el jueves 6 y concluirá el próximo 16 de febrero.

Para Clooney y Damon están siendo días intensos en Berlín. Pero también de diversión. El viernes organizaron una cena de lujo junto a John Goodman y cuarenta amigos en el Grill Royal, uno de los restaurantes de moda en la capital alemana. Y es que Clooney se conoce la ciudad al dedillo ya que rodó allí el thriller el pasado verano. Compartió mesa y mantel con tan selecto grupo el último superviviente de los Monuments Men, Harry Ettlinger, de 88 años, a quien Clooney dedicó un emotivo discurso antes del comienzo de la cena.

La película, basada en hechos reales, se centra en un insólito batallón de la Segunda Guerra Mundial al que Franklin D. Roosevelt encomienda la tarea de adentrarse en Alemania para recuperar las obras de arte sustraídas por el Ejército nazi y retornarlas a sus legítimos propietarios. Un tema hasta ahora obviado por Hollywood y que se refiere al expolio de más de cinco millones de obras de arte propiedad de coleccionistas privados, en su mayoría judíos, de museos o iglesias.

"Viene Clooney y acuden todos", había vaticinado el director de la Berlinale, Dieter Kosslick, acerca de un invitado que en ediciones anteriores del festival ya fue aclamado, con o sin película a concurso, y al que se recibe como amigo de la casa. Y este año se ha convertido realmente en la estrella más famosa sobre la alfombra roja, que comparte también con Pierce Brosnan, Cate Blanchett, Uma Thurman, Christian Bale o el ídolo Bradley Cooper de La gran estafa americana

Cooper y Clooney no sólo comparten alfombra roja, sino también hotel, el Soho House. Pero con matices. Mientras Cooper ocupa uno de los cuatro nuevos lofts del hotel de más de 250 metros cuadrados, tres dormitorios, dos baños, terraza, piano y comedor para doce personas y servicio 24 horas al precio de 4.500 euros la noche en época de la Berlinale, Clooney se conforma con un apartamento de lujo de 123 metros y sólo una cama al precio de 1.200 euros la noche. Es el mismo alojamiento que ocupó durante el rodaje de la película, pero a un precio más aquilatado.  

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