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Jojo Rabbit, la versión más humorística del nazismo con Hitler

Jojo Rabbit, la apuesta más arriesgada de Taika Waititi como Hitler. (Foto: FOX)
Jojo Rabbit, la apuesta más arriesgada de Taika Waititi como Hitler. (Foto: FOX)
Un breve y encantador manual de sátira con un Adolf Hitler exagerado en gestos y fuera de lugar. Una apuesta arriesgada pero que funciona con Roman Griffin Davis y Scarlett Johansson.
Los Oscars no serán hasta el próximo 20 de febrero, pero en Hollywood ya se han puesto en marcha con la entrega de premios. Y como era de esperar, ya suenan algunos nombres de cintas para llegarse algunos galardones. Aunque El irlandés suena y resuena en todas las quinielas, tampoco hay que dejar de lado otras que sorprenden. Este es el caso de Jojo Rabbit. 

¿De qué trata? Un solitario chico alemán Jojo Rabbit Betzler (Roman Griffin Davis),  es miembro de la Juventud Hitleriana en el último año de la Segunda Guerra Mundial,  ve su mundo dar la vuelta cuando descubre que su madre soltera, Rosie (Scarlett Johansson), está escondiendo a una joven judía (Thomasin McKenzie) en su ático. Ayudado solo por su amigo imaginario, Adolf Hitler (Taika Waititi), Jojo debe enfrentarse a su ciego nacionalismo y a las contradicciones de una guerra absurda.



El director de Thor: Ragnarok  se centra en la comedia para resumir cómo un niño nazi tiene que recurrir a Adolft Hitler como amigo imaginario. El dictador le da consejos sobre la vida. La propuesta es valiente y funciona. Funciona muy bien. De forma salvaje. 

Según se va adentrando en la cinta, la comedia deja paso al drama y al suspense. Y consigue dividirse en dos aspectos. Por un lado, el chico empieza a enamorarse de Elsa (Thomasin McKenzie) y, por otro lado, los nazis acechan y a ninguno le conviene que se descubra el asunto, ya que también quienes la ocultaron pagarán las consecuencias.

Así, poco a poco va dejando el humor más salvaje y entrando en lo que es esperable en un film sobre estos temas: el miedo, el suspenso, el dolor, la tragedia. El film de Taika Waititi es un cóctel de buenas intenciones, con personas secundarios maravillosos. También cuenta con una  banda sonora magnífica, que cuenta con Los Beatles y David Bowie entre sus exponentes. 

El punto fuerte de la película está en las interpretaciones. La vena cómica de Taika está más que demostrada a estas alturas, aunque en ocasiones se acerque demasiado al sketch. El debutante Roman Griffin Davis hace un trabajo más que sólido y Sam Rockwell y Scarlett Johansson están realmente maravillosos. 

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