MUERE A LOS 104 AÑOS

Olivia de Havilland, de Tokio a París, una vida marcada por Melania

La película mítica que sedujo a generaciones. (Imagen: MGM)
La película mítica que sedujo a generaciones. (Imagen: MGM)
Nacida en Tokio, criada en California y con una vida fuera de los focos en París. Con su bicicleta de tres ruedas, mantuvo un ejemplar coraje de estilo de vida y lucidez hasta el final. Falleció mientras dormía a los 1o4 años.
Por encima de una vida de leyenda, protagonista de la Edad de Oro del cineOlivia de Havilland fue sobre todo Melania. la mujer indomable del sur, la gran protagonista de la película legendaria de Lo que el viento se llevó.



La dura Melania

Olivia de Havilland
falleció a la edad de 104 años. Según el Hollywood Reporter, su publicista confirmó su fallecimiento por causas naturales en París, donde vivía.

Olivia de Havilland fue galardonada con dos premios Oscar a la mejor actriz por sus papeles en La vida íntima de Julia Norris en 1946 y La Heredera de 1949. Pero el papel por el que ha sido más recordada es por el de la dura Melanie Hamilton Wilkes en el clásico de 1939 Lo que el viento se llevó .

Rivalidad de hermanas

Nacida en Tokio y criada en California, era la hermana mayor de la también actriz Joan Fontaine, con quien mantuvo una difícil relación. Olivia de Havilland debutó en la lujosa adaptación de Max Reinhardt de 1935 del Sueño de una noche de verano. Más tarde rodó hasta en ocho ocasiones películas junto al actor Errol Flynn, incluidas El Capitán BloodMurieron con las botas puestas Las aventuras de Robin Hood.

Sin duda, fue una de las estrellas de Hollywood más célebres de la década de 1940 y de la historia del cine. Se trata de la última superviviente del cine clásico de Hollywood y, por tanto, también de la última superviviente del reparto de la película Lo que el viento se llevó (1939), Hermana de la actriz Joan Fontaine (1917-2013), mantuvo con ella quien una relación difícil y tormentosa desde 1975 hasta el fallecimiento de esta, 38 años después.

Protagonista de grandes cambios

Testigo de la gran transformación de la industria cinematográfica, fue una activa defensora por los derechos de los artistas frente a los constantes abusos de las productoras. A pesar de ello, decidió alejarte del ruido de Hollywood y de todo lo que representaba y se retiró hace 50 años a París.

Hija de una actriz y de un diplomático británico, nació en Tokio el 1 de julio de 1916 donde su padre estaba destinado. Su hermana menor, Joan Fontaine, también siguió sus pasos en el mundo del cine pero su rivalidad les llevó a estar enfrentadas durante décadas. Cuando Olivia era aun pequeña, la familia se trasladó a California y allí estudió ballet, piano y teatro.

Su pasión por Shakespeare le llevó a interpretar Sueño de una noche de verano, papel que le abrió las puertas de Hollywood. El director austríaco Max Reinhardt la descubrió con apenas 18 añosy le propuso hacer el mismo papel en la gran pantalla para la Warner Bros.

Su choque con la Warner

Su debut supuso también su primer encuentro con Errol Flynn, el galán del momento. La química entre ambos traspasó la pantalla y protagonizaron siete películas juntos.

En 1939 le llegó el papel que le dio fama mundial en Lo que el viento se llevó.  Fue nominada al Oscar por su papel como Melania pero finalmente se lo llevó su compañera de reparto, Hattie McDaniel, la primera actriz afroamericana en conseguirlo.

En 1941 volvió a comparecer en la ceremonia de los Oscar como candidata al premio como mejor actriz principal por su trabajo en Si no amaneciera. Esta vez, la que evitó que se lo llevara fue su hermana Joan Fontaine, por La sospecha.

Olivia sabía que necesitaba papeles de mujeres fuertes, con determinación, para poder ganar el Oscar. Así se lo hizo saber a sus productores de la Warner, que en lugar de complacerla, la dejaron sin trabajo durante seis meses. A pesar de ello, la productora sabía el tirón que tenía la actriz y trató de renovar su contrato durante otros siete años. Pero Olivia estaba cansada de los abusos y denunció a la Warner por contrato abusivo.

La sentencia dio lugar a la llamada ley De Havilland, que permitió acabar con el estricto control que las productoras ejercían sobre los actores. 

Alejada de los focos desde los años 60, se mudó a París. Fue una persona discreta. Se casó dos veces, primero con el escritor Marcus Goodrich, con quien tuvo un hijo. Después se divorció y se casó con el periodista Pierre Galante, con quien tuvo una hija. Sobre su posible relación con Errol Flynn, conocido por sus romances con sus compañeras de reparto, nunca lo desmintió.



En 2010 fue nombrada Caballero de la Legión de Honor por el Gobierno francés y en 2017 fue nombrada Dama del Imperio Británico por la reina Isabel II.

Adiós a una mujer única, de muy fuerte personalidad y convicciones, y de enorme talento. Es el coraje que mantuvo hasta el final de su vida, asentada en Francia, lejos del ambiente de Los Ángeles que amó y odió con la misma fuerza.
 

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